En casa llevamos más de 15 años criando y conviviendo con perros pequeños, y una de las preguntas que más nos hacen las familias que se llevan un cachorro es justo esta: qué no pueden comer los perros y qué alimentos de la cocina sí se les pueden dar sin miedo. Aquí tienes la lista que les damos a ellas, explicada sin alarmismos y con sentido común.

Resumen rápido

Nunca

Chocolate y cacao, uvas y pasas, cebolla, ajo y puerro, xilitol (chicles y dulces "sin azúcar"), alcohol, café, nueces de macadamia, huesos cocinados y masa cruda con levadura.

Con mucho cuidado o mejor evitar

Comida grasa, embutidos, sobras muy saladas, leche, aguacate y huesos de fruta.

Sí, en poca cantidad y bien preparados

Manzana sin semillas, sandía y melón sin pepitas ni corteza, arándanos, plátano, zanahoria, calabacín, judías verdes, pollo cocido sin hueso ni piel.

Si se ha comido algo peligroso

Llama al veterinario en ese momento, aunque el perro parezca estar bien. No le provoques el vómito por tu cuenta.

Por qué en un perro pequeño el riesgo es mayor

La toxicidad de muchos alimentos depende de la cantidad ingerida en relación con el peso del animal. La misma onza de chocolate que a un perro de 30 kilos quizá solo le provoque un malestar, en un perro de 3 kilos supone una dosis diez veces mayor por kilo de peso.

Por eso, cuando hablamos de alimentos prohibidos para perros pequeños, la regla es sencilla: si tienes dudas, no se lo des. Un Caniche Toy curioso o un Schnauzer Mini con buen olfato no necesita gran cosa para meterse en un lío.

Alimentos prohibidos para perros: la lista que conviene tener a mano

Estos son los alimentos tóxicos para perros más habituales en una casa española. Ninguno debería estar a su alcance.

Chocolate y cacao

Contienen teobromina y cafeína, dos sustancias que el perro elimina muy despacio. Pueden provocar vómitos, diarrea, nerviosismo, temblores, taquicardia y, en casos graves, convulsiones. Cuanto más puro es el chocolate, más peligroso: el negro y el cacao en polvo son los peores. Los síntomas pueden tardar varias horas en aparecer, así que no esperes a verlos para llamar al veterinario.

Uvas y pasas

Son de los alimentos más traicioneros, porque en algunos perros pueden causar un fallo renal agudo y no se puede predecir en cuáles. No existe una cantidad que se considere segura. La investigación más reciente apunta al ácido tartárico como posible responsable, pero todavía se estudia. Ojo también con el pan de pasas, los bizcochos, el roscón o las barritas de cereales que las llevan.

Cebolla, ajo, puerro y cebollino

Dañan los glóbulos rojos y pueden causar anemia. Da igual que estén crudos, cocinados o en polvo, y el efecto puede acumularse si los come varios días seguidos. Están escondidos en muchísimas sobras: guisos, salsas, tortilla con cebolla, caldos o comida para bebés.

Xilitol (edulcorante)

Está en chicles y caramelos "sin azúcar", algunos chocolates y cremas de cacahuete, productos de repostería light y hasta en algunas pastas de dientes humanas. En perros provoca una bajada brusca de azúcar en sangre y puede dañar el hígado. Con muy poca cantidad basta, por eso es especialmente peligroso en razas pequeñas. Antes de darle crema de cacahuete, lee siempre la etiqueta.

Alcohol, café y bebidas energéticas

El alcohol afecta al perro mucho más que a nosotros: vómitos, descoordinación, bajada de temperatura y de azúcar. La cafeína del café, el té o las bebidas energéticas acelera el corazón y puede provocar temblores. Cuidado con los restos de copas en la mesa baja y con los posos de café.

Nueces de macadamia

Pueden provocar debilidad en las patas traseras, vómitos, temblores y fiebre. Suelen ser cuadros pasajeros, pero requieren valoración veterinaria. En general, los frutos secos no son buena idea para un perro: son muy grasos, a menudo van salados y los trozos pueden atragantar a un perro pequeño.

Huesos cocinados y espinas

El hueso cocido se vuelve quebradizo y se astilla. Puede romper dientes, quedarse atascado en la boca o el esófago, o provocar obstrucciones y heridas en el intestino. Los huesos de pollo, conejo o chuletas y las espinas de pescado van directos a la basura, bien cerrada.

Masa cruda con levadura

La masa de pan o pizza sin hornear sigue fermentando en el estómago: se hincha y produce alcohol. Es un riesgo poco conocido y muy real en casas donde se hace pan o repostería.

Alimentos que no son veneno pero conviene evitar

No todo lo que no es tóxico es recomendable. Estos alimentos causan muchas consultas veterinarias, sobre todo en perros pequeños:

  • Comida grasa, embutidos, panceta, piel de pollo y sobras de asado: pueden causar gastroenteritis y, en perros predispuestos, pancreatitis, que es dolorosa y puede ser grave.
  • Comida muy salada: patatas fritas de bolsa, jamón, quesos curados, aceitunas. En exceso, el sodio les sienta mal.
  • Leche: muchos perros adultos digieren mal la lactosa y les provoca diarrea.
  • Aguacate: en perros el mayor problema no es tanto la pulpa como su grasa y, sobre todo, el hueso, que puede causar una obstrucción. Mejor no ofrecerlo.
  • Huesos de fruta y semillas: los huesos de melocotón, cereza, ciruela o albaricoque pueden obstruir y contienen compuestos que liberan cianuro al masticarse. Las pepitas de manzana, igual: fuera siempre.
  • Patata cruda o tomate verde: contienen solanina. La patata cocida y sin sal, en pequeña cantidad, no supone problema.

El caso del Schnauzer Miniatura y la grasa

Si tienes un Schnauzer Mini, esto te interesa especialmente. Es una raza con predisposición a la hiperlipidemia (exceso de grasas en sangre) y a la pancreatitis. Por eso en su caso las sobras grasas no son un capricho inofensivo: el trozo de chorizo o la grasa del jamón que a otro perro solo le sienta regular, a un Schnauzer Mini le puede desencadenar un episodio serio.

Lo que recomendamos siempre a nuestras familias es acostumbrarlo desde cachorro a premios bajos en grasa y consultar con el veterinario si conviene hacer analíticas de control a partir de cierta edad.

Frutas que pueden comer los perros (y cómo dárselas)

Una buena noticia: muchas frutas y verduras son un premio estupendo, bajo en calorías y que a la mayoría de perros les encanta. Estas son las frutas que pueden comer los perros con seguridad, siempre lavadas, en trozos pequeños y sin semillas, huesos ni piel dura:

  • Manzana y pera: sin corazón ni pepitas.
  • Sandía y melón: sin pepitas ni corteza. Muy refrescantes en verano.
  • Arándanos y fresas: en pocas unidades.
  • Plátano: en rodajas finas y con moderación, porque tiene bastante azúcar.
  • Melocotón y albaricoque: solo la pulpa, nunca el hueso.

Y entre las verduras: zanahoria, calabacín, judías verdes, pepino y calabaza cocida, sin sal ni aceite. También son buenas opciones el pollo o el pavo cocidos sin piel ni hueso, el arroz blanco cocido y el huevo cocido.

Qué frutas no pueden comer los perros: uvas y pasas, por encima de todo. Y cualquier fruta con su hueso o semillas.

Cuánto premio es demasiado

Que un alimento sea seguro no significa que pueda comerlo sin límite. Una referencia que usan muchos veterinarios es que los premios y extras no superen el 10 % de las calorías diarias del perro; el resto debe venir de su alimento completo. En un Caniche Toy de 3 kilos eso son unos pocos trocitos al día, no medio plato. Si quieres saber cómo elegir su pienso base, lo explicamos en nuestra guía sobre qué pienso darle a un cachorro.

En cachorros, los cambios siempre poco a poco: un alimento nuevo cada vez y en cantidad muy pequeña, para ver cómo le sienta.

Si tienes dudas sobre si un alimento es seguro para tu perro, no se lo des. Es la regla más sencilla y la que más sustos evita.

Las fiestas reúnen todo lo que un perro no debería comer: turrón y bombones (chocolate, frutos secos y azúcar), polvorones y mantecados (mucha grasa), roscón con frutas confitadas, restos de cordero o cochinillo con hueso, salsas con cebolla y ajo, copas a media altura y, por supuesto, las uvas de Nochevieja.

Unos consejos que nos funcionan en casa:

  • Que los invitados sepan que el perro no come de la mesa, sobre todo los niños.
  • Bandejas de dulces y cuencos de frutos secos fuera de su alcance, no en la mesa baja del salón.
  • Bolsas de basura cerradas y fuera de la cocina: los huesos del asado son un imán.
  • Ten a mano el teléfono de tu veterinario y el de una clínica de urgencias 24 horas cercana.

Si tu perro es pequeño y además estos días tiembla más de lo normal, recuerda que no siempre es por frío: te lo contamos en por qué tiembla un perro pequeño.

Mi perro se ha comido algo prohibido: qué hacer

  • Mantén la calma y retira lo que quede para que no siga comiendo.
  • Averigua qué ha comido, cuánto y a qué hora. Guarda el envoltorio o la etiqueta: el tipo de chocolate o la presencia de xilitol cambian mucho la situación.
  • Llama al veterinario o a urgencias veterinarias en ese momento, aunque el perro esté bien. En intoxicaciones como las de uvas, xilitol o chocolate, actuar pronto marca la diferencia, y los síntomas pueden tardar horas en aparecer.
  • No le provoques el vómito por tu cuenta ni le des remedios caseros como agua oxigenada, sal o leche. Solo un veterinario puede decidir si conviene hacerlo y cómo, porque en algunos casos es contraproducente.
  • Vigila síntomas como vómitos, diarrea, temblores, jadeo, debilidad, apatía o convulsiones, y cuéntaselos al veterinario.

Cómo evitar sustos desde cachorro

La prevención empieza el primer día en casa. Un cachorro lo explora todo con la boca, y un Caniche Toy, por su inteligencia, aprende muy rápido dónde está lo que le interesa. Algunas costumbres que recomendamos:

  • No darle comida de la mesa nunca, ni "solo un poquito". Si aprende que pidiendo consigue algo, insistirá siempre.
  • Enseñarle el "deja" con premios adecuados para su tamaño.
  • Guardar medicamentos, chicles, bolsos y mochilas en sitios altos o cerrados.
  • Usar un cubo de basura con tapa.

Si todavía estás pensando en qué raza encaja mejor en tu casa, te puede ayudar nuestra comparativa entre Caniche Toy y Schnauzer Mini y la ficha del Caniche Toy.

Un perro pequeño, una responsabilidad grande

En Deterrajaras criamos cada camada dentro de casa y acompañamos a las familias después de la entrega. Si tienes cualquier duda, escríbenos sin compromiso.

Preguntas frecuentes

Chocolate y cacao, uvas y pasas, cebolla, ajo y puerro, productos con xilitol, alcohol, café y bebidas con cafeína, nueces de macadamia, huesos cocinados y masa cruda con levadura. Son los alimentos prohibidos para perros más peligrosos y más presentes en cualquier cocina.
Ninguna. No se ha establecido una cantidad segura y la reacción varía mucho de un perro a otro: algunos comen uvas sin problema aparente y otros sufren un fallo renal con muy pocas. Si tu perro ha comido uvas o pasas, llama al veterinario aunque no tenga síntomas.
Sí, en trozos pequeños, sin pepitas y sin corteza. Son frutas con mucha agua y pocas calorías, un buen premio en verano. Con moderación, porque en exceso pueden causar diarrea.
No es recomendable como costumbre. El jamón y los quesos curados tienen mucha sal y grasa. Un trocito de queso fresco bajo en grasa puede usarse puntualmente como premio en perros que lo toleran, pero en un Schnauzer Mini conviene ser especialmente prudente con las grasas.
Mira qué tipo de chocolate era y cuánto ha comido, guarda el envoltorio y llama al veterinario en ese momento. No le provoques el vómito sin indicación profesional. El chocolate negro y el cacao puro son los más peligrosos, sobre todo en perros pequeños.
Sí, pero en cantidades muy pequeñas, introduciendo una fruta cada vez y siempre como complemento, nunca como sustituto de su alimento completo. Su estómago es más sensible que el de un adulto, así que ante cualquier duda, consulta con tu veterinario.

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta con un veterinario. Ante cualquier sospecha de intoxicación, contacta con tu clínica veterinaria o un servicio de urgencias veterinarias.